La Ribera Baja se moviliza este 25N con concentraciones por un "lugar seguro" libre de violencia
Mañana, martes 25 de noviembre, los Servicios Sociales de la Comarca Ribera Baja del Ebro y los ayuntamientos de los municipios de la Ribera Baja convocan a la ciudadanía a concentrarse a las puertas de sus consistorios para conmemorar el Día Internacional contra la Violencia de Género. Las concentraciones se celebrarán en torno a mediodía (el horario concreto dependerá de cada municipio) y estarán abiertas a la participación de vecinos, asociaciones y centros educativos.
Como en años anteriores, el acto girará en torno a una dinámica común trabajada previamente desde los Servicios Sociales con diferentes colectivos locales. Este 2025, el eje de reflexión ha sido la construcción simbólica de un "lugar seguro". A través de actividades participativas con globos, dibujos y espacios compartidos, asociaciones de mujeres, escolares, entidades sociales y vecinos han reflexionado sobre aquellas actitudes que generan malestar y sobre los valores necesarios para que sus municipios sean entornos acogedores, empáticos y libres de violencia.
Durante las concentraciones, se escuchará por megafonía la canción La puerta violeta de Rozalén y se leerá un manifiesto que incide en la importancia de construir comunidad, de acompañar a quienes sufren y de no tolerar ninguna forma de violencia basada en la desigualdad. En el manifiesto se recuerda que, hasta la fecha, 38 mujeres han sido asesinadas en 2025 por violencia de género y 20 menores han quedado huérfanos.
El gesto simbólico finalizará con la representación de un "Pueblo Seguro" en la puerta de cada ayuntamiento, donde los grupos participantes colocarán sus creaciones junto a una pegatina que los identifica como espacios seguros. Alcaldes, concejales, trabajadoras y educadoras sociales y representantes vecinales pondrán voz a un mensaje colectivo: transformar los pueblos en refugios de convivencia y respeto.
Desde la Comarca recuerdan que el compromiso contra la violencia machista es una tarea colectiva y diaria. Las concentraciones buscan ser un altavoz de apoyo a las víctimas, de reconocimiento al trabajo comunitario y de esperanza en una sociedad más igualitaria.

