Las tormentas del fin de semana dejan graves daños en la fábrica de Evonik de la La Zaida y obligan a cortar la línea férrea
Aunque la comarca del Campo de Belchite ha sido indudablemente la más afectada, las lluvias del fin de semana también han causado daños notables en varios municipios de Ribera Baja. De especial relevancia es lo ocurrido en La Zaida, donde el desbordamiento del río Aguasvivas ha generado importantes consecuencias, así como la intensa granizada que afectó a Quinto y Pina.
En La Zaida, la noche del viernes se desató una crecida repentina del Aguasvivas, que rebasó su cauce y anegó buena parte del terreno donde se encuentran las dos centrales químicas y la zona del poblado anexo. Empleados del turno de noche de Evonik relatan que, hacia las 5:00, se activaron los protocolos de emergencia y avisos a través de megafonía y walkie‑talkies para que subieran a zonas altas. Saltaron las alarmas cuando el agua arrancó casetas, vallas y vehículos, y sobrepasó los cuadros eléctricos de la instalación.
Las instalaciones siguen inoperativas, con daños en sistemas eléctricos, estructuras afectadas y barro en prácticamente toda la superficie. La evaluación preliminar sugiere que las tareas de restauración podrían prolongarse varios días o incluso semanas.
El poblado, colindante a la fábrica, también presenta inundaciones y acumulación de barro. Desde el sábado por la mañana, equipos de Protección Civil, bomberos, trabajadores y voluntarios han trabajado en la limpieza del recinto.
Además, las consecuencias se han trasladado a las infraestructuras. La línea ferroviaria Zaragoza–Barcelona se ha interrumpido entre La Zaida y La Puebla de Híjar. El río ha dejado parte de la vía descubierta y llena de escombros, mientras el servicio alternativo por carretera para los seis trenes regionales diarios se mantiene activo desde el sábado. Fuentes municipales indican que las actuaciones de Adif están en marcha tras el descenso del nivel de agua, aunque no se ha estimado una fecha exacta de restablecimiento.
El viernes por la tarde también se produjo una granizada violenta en Quinto y Pina de Ebro. Según han informado desde ambos consistorios, las bolas de granizo alcanzaron entre 5 y 6 centímetros de diámetro, perforando tejados industriales y lunas de vehículos en Quinto. En Pina, el impacto fue más localizado: las tormentas afectaron principalmente a cultivos de cereal, y se continúan evaluando los daños.
A lo largo ayer domingo, los ayuntamientos de Azuara, Letux, Herrera de los Navarros, Villar de los Navarros, Moyuela y Vinaceite también activaron protocolos municipales para reparar caminos, desaguar carreteras locales y cuantificar pérdidas en agricultura.
Desde el Gobierno de Aragón se ha solicitado la declaración de zona de especial atención, para agilizar ayudas y recursos. Las autoridades autonómicas aseguran que se han planificado “soluciones rápidas y urgentes”, y solicitan al Gobierno central fondos “efectivos y puntuales” para la recuperación. Los municipios más afectados se encuentran en plena evaluación del alcance de los daños.




















