Pina de Ebro invita a recuperar la memoria del regaliz en una jornada participativa
El próximo viernes 24 de abril, el Centro de Día de Pina acogerá una jornada impulsada por el proyecto Ecoradiz en la que se invita a los vecinos a compartir recuerdos, fotografías y vivencias en torno al regaliz de palo.
La cita, que comenzará a las 18.00 horas, se plantea como un encuentro informal en torno a una merienda, con el objetivo de reconstruir la memoria colectiva ligada a este cultivo tradicional en la Ribera Baja del Ebro. La iniciativa busca recoger testimonios directos de quienes conocieron o trabajaron el regaliz, así como anécdotas o imágenes que ayuden a documentar su pasado en la localidad.
La actividad forma parte del proceso participativo que acompaña al desarrollo de Ecoradiz, el proyecto impulsado por la cooperativa Tararaina para recuperar el cultivo del regaliz desde una perspectiva actual. Tras la puesta en marcha del obrador agroalimentario en el antiguo lavadero municipal, el proyecto entra ahora en una fase en la que cobra especial importancia el relato social y cultural que rodea a este producto.
Desde la organización explican que el objetivo no es solo recopilar información, sino generar un espacio de encuentro entre generaciones. “El regaliz forma parte de la historia cotidiana de muchos vecinos. Queremos escuchar esas historias y darles valor”, señalan.
El regaliz de palo fue durante décadas un complemento económico para muchas familias de la zona. Su recolección y uso estaban ligados a la vida diaria, y su recuerdo sigue presente en quienes lo utilizaron tanto como alimento como por sus propiedades medicinales. Ahora, con Ecoradiz en marcha, ese conocimiento tradicional se plantea como una pieza clave para reforzar la identidad del proyecto.
La jornada está organizada por Ecoradiz con la colaboración de la Asociación de la Tercera Edad “San Miguel”, el Ayuntamiento de Pina de Ebro y la Fundación “la Caixa”. La participación es gratuita, aunque se recomienda inscripción previa a través de un código QR o por WhatsApp.
Con esta propuesta, el proyecto continúa avanzando en su intención de recuperar no solo un cultivo, sino también el vínculo entre territorio, memoria y formas de vida que marcaron a varias generaciones en la Ribera Baja del Ebro.


