Las obras de la plaza de España de Quinto prevén concluir el 17 de julio
Los trabajos de reforma de la plaza de España de Quinto avanzan según lo previsto y podrían quedar terminados el próximo 17 de julio, unos días antes de que comiencen las fiestas de Santa Ana. El porche del Ayuntamiento y la superficie principal de la plaza ya están embaldosados, mientras queda pendiente un pequeño tramo hacia la puerta de Correos y el adoquinado de los viales.
La actuación, adjudicada a la empresa local Reformas Álvaro Corral, comenzó en mayo con la demolición del pavimento de la plaza y de las calles situadas frente al Ayuntamiento y a la iglesia parroquial. Los trabajos afectaron también a las aceras, al mobiliario urbano y a los jardines, aunque se ha conservado el olivo que preside el espacio desde hace años.
El nuevo diseño incorpora los dos viales adyacentes a la plaza, lo que eleva su superficie de los 850 metros cuadrados anteriores a 1.350. El proyecto incluye jardineras elevadas con árboles, arbustos y flores, y una serie de bancos alrededor del olivo. También se han acondicionado cuatro zonas de césped con 14 tilos plantados, con las que se busca sumar un pequeño parque al conjunto. Una vez finalice el adoquinado, se instalarán los bancos y el resto del mobiliario, entre ellos una nueva marquesina de autobús que fabricará la empresa Benito Urban.
El alcalde de Quinto, Jesús Morales, señala que la obra "refuerza la presencia de espacios públicos, muy demandados por los ciudadanos, que se encargan de que no perdamos nuestra identidad y nuestra capacidad de relación".
La reforma de la plaza de España se enmarca en una intervención más amplia sobre el denominado sector Goya, que también incluye las calles María Dolores Cabello y Rincón de la Charanga, y que responde a un plan director elaborado con participación vecinal. El paseo de Ronda ya se ha renovado, y la plaza de Goya conformará la última fase del proyecto.
Los trabajos en la plaza de España y en las calles Cabello y Rincón de la Charanga se ejecutan de forma conjunta gracias a una subvención del plan +Provincia de la Diputación de Zaragoza, que ha destinado 480.000 euros a ambas fases. Jesús Morales subraya que "sin la ayuda y la sensibilidad de la Diputación de Zaragoza, los municipios no podríamos abordar transformaciones de calado, como esta".




