Rueda vuelve a latir: la hospedería del monasterio reabre como motor turístico de la Ribera Baja
Después de un largo periodo de silencio, el Monasterio de Rueda vuelve a llenarse de voces, pasos y expectativas. La reapertura oficial de su hospedería, celebrada oficialmente este lunes, 7 de julio, ha devuelto la ilusión al cenobio. Un nuevo comienzo para un espacio que, más allá de su valor patrimonial, es un símbolo de identidad compartida y una puerta abierta al futuro turístico de la zona.
El acto institucional ha contado con una nutrida representación de autoridades, con la presencia del consejero de Turismo del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco; la gerente de Turismo de Aragón, María Jesús Gimeno; y el nuevo gestor del complejo, Manuel Clavero, presidente de Ele Hoteles. A ellos se han sumado el presidente de la Comarca Ribera Baja del Ebro, Juan Ramón Lis; el alcalde de Sástago, Jorge Casanova; regidores y concejales de diversos municipios, el arquitecto que se ha encargó de la restauración, Javier Ibargüen, miembros de AIRBE y de la Asociación de Amigos del Monasterio de Rueda.
Durante las intervenciones, María Jesús Gimeno ha querido destacar el valor de esta reapertura como un revulsivo económico y emocional para el territorio. En palabras de Manuel Clavero, “no es solo una apuesta empresarial, sino una cuestión personal”. Natural de Escatrón, ha recordado su vinculación de infancia con el monasterio y ha pedido “tiempo y comprensión” para consolidar esta nueva etapa, que ha comparado con una carrera de fondo.
Clavero ha señalado que la plantilla actual ronda entre 10 y 17 personas y que ya se está trabajando con asociaciones y colectivos de la zona para organizar actividades en agosto y septiembre. También ha expresado su compromiso con la sostenibilidad y la utilización de productos y servicios de proximidad. “Queremos que la hospedería sea un lugar para todos, que esté vivo durante todo el año”, ha afirmado.
Por su parte, el consejero Manuel Blasco ha defendido el modelo de hospederías como herramienta de cohesión territorial. “No están en las capitales, sino donde más se necesitan: en el Aragón más despoblado. Su función es doble: conservar el patrimonio y generar empleo”. Blasco ha detallado que las obras de reforma han supuesto una inversión de 849.000 euros, cofinanciados con fondos europeos.
El alcalde de Sástago, Jorge Casanova, ha puesto voz al sentir de muchos: “La hospedería es una seña de identidad para nuestro pueblo y un motor de esperanza para la Ribera Baja. Recuperarla significa volver a creer en las posibilidades de este territorio”.
Tras las intervenciones, los asistentes han recorrido las estancias renovadas del complejo: habitaciones, sala de conferencias y zonas comunes que reflejan el esfuerzo por combinar modernidad y respeto al entorno histórico. La emoción era palpable entre los presentes, muchos de ellos vecinos que conocen bien el valor simbólico de Rueda.
La reapertura no solo devuelve la actividad a un enclave privilegiado junto al Ebro, sino que reactiva una parte esencial de la memoria colectiva comarcal. Un paso adelante que busca arraigo, continuidad y futuro desde el corazón patrimonial de la Ribera Baja.


















