El pasado vuelve a Alborge en forma de fotografía
El proyecto Rayuela, promovido y coordinado por el Servicio Comarcal de Cultura, comenzó su tercera edición en Alborge hace unos meses. En concreto, la actividad consistió en varias sesiones con Estefanía Abad, fotógrafa especializada en retratos familiares e infancia. Tras seleccionar varias imágenes antiguas aportadas por vecinas y vecinos del municipio, se llevaron a cabo dos sesiones de fotos los días 24 y 28 de febrero, en las que se replicaron esas mismas fotografías con sus diferentes protagonistas, pero adaptadas a los tiempos actuales. Colaboraron unas 20 personas, en dos jornadas que fueron emotivas y muy especiales.
Tras el proceso de edición de las imágenes, la exposición pública del resultado se realizó el pasado 27 de septiembre. El punto de encuentro fue el Ayuntamiento de Alborge y desde allí se realizó un paseo descubriendo todas las fotografías que estaban montadas en metacrilato en diferentes puntos de Alborge. Así, la tarde se convirtió en un precioso recorrido en el que los propios protagonistas de las fotografías fueron explicando con emoción -en algunos momentos difícil de contener- el significado, las circunstancias y los protagonistas de las fotografías antiguas replicadas. Fue una tarde de tender puentes para ver cómo ha cambiado la vida, el municipio y las relaciones sociales.
Por último, para finalizar el recorrido, los participantes descubrieron por sorpresa un pequeño rincón-homenaje en la casa de cultura, en el que se habían colocado retratos de todos los vecinos y vecinas que habían participado en las sesiones fotográficas en las que se replicaron las fotos. La tarde finalizó con una merienda cortesía del Ayuntamiento de Alborge.
¿Qué es Rayuela?
Rayuela es un proyecto de intervención artística en el espacio público, impulsado por el Servicio Comarcal de Cultura de la Ribera Baja del Ebro, que pretende incentivar nuevas miradas hacia lo más cercano, reforzar los lazos identitarios de las personas que habitan el territorio, hacer más amables los entornos y recuperar la calle como espacio de juego, cultural, de relación social y de vecindad.
En la edición de 2022 esto quiso hacerse a través de intervenciones artísticas llevadas a cabo por ilustradores de la comarca (en Alborge se puede disfrutar del bonito mural de Alberto Gamón) y, en esta edición, se ha elegido la fotografía antigua, con el fin de tender puentes entre el pasado y el presente, visibilizar la importancia de ciertos espacios y reforzar el valor emocional de las relaciones humanas.







