Las grandes voces corales de la comarca exhiben su arte en Velilla
Velilla vivió el pasado 20 de octubre una mañana muy especial. Más de 100 personas se animaron a hacer un recorrido por la localidad acompañando a los cuatro grupos corales de la comarca, que cantaron en doce parajes emblemáticos del municipio. Durante el recorrido, entre punto y punto, no faltó la música de los gaiteros ‘Os esganguillaos’ de Quinto, que amenizaron el trayecto como nadie.
El repertorio incluyó temas muy variados aunque, sin duda, lo mejor fue el final, cuando contraltos, tenores, sopranos y bajos se mezclaron para rematar la mañana cantando juntos en la iglesia de Velilla. Los temas elegidos para poner el broche de oro a la jornada fueron Signore delle Cime, de Giuseppe di Marzi y Benedicat Vobis, de Haendel.
Esta fue la sexta actividad de este año del proyecto Cuidadanía, que está llevando a cabo el Servicio de Cultura. Como ya hemos explicado en anteriores ocasiones, este proyecto de participación ciudadana pretende, entre otras cosas, que todas las personas de la comarca que realizan algún tipo de actividad cultural tengan un día propio en el que poder mostrar al resto su buen hacer. Así, esta vez les volvió a tocar el turno a las corales de la Ribera Baja. Y fue, sin duda, un recorrido excepcional que permitió disfrutar de la buena música y pasar una estupenda tarde de convivencia.
Desde aquí, el más sincero agradecimiento del Servicio Comarcal de Cultura al grupo vocal Dorondón de Pina de Ebro, al Coro de Quinto, a la Coral de Gelsa y al Coro de Sástago por su participación, por su buen cantar y por su amabilidad, por regalar un domingo lleno de melodías; a sus directores, Arturo Sanz y Rubén Larrea, por su excelente trabajo, por su profesionalidad y por hacer posible con sus ganas este recorrido musical; al grupo de Gaiteros ‘Os esganguillaos’ de Quinto, por su disposición, por su energía y por su extraordinaria habilidad para meterse al público en el bolsillo con sus dulzainas; al Ayuntamiento de Velilla y a sus vecinos por su enorme hospitalidad y colaboración desinteresada, y al público por haber sido cómplice de una mañana extraordinaria.
Tras realizar el recorrido por el parque, la plaza, el lavadero, el conjunto norial y otros bonitos parajes de Velilla, y concluir cantando en la iglesia, todos los grupos pudieron disfrutar de estupendo vermú en el pabellón de la localidad.














