Pedro Avellaned expone en el Museo Pablo Serrano su obra más personal e introspectiva
El artista Pedro Avellaned, residente en Gelsa desde hace más de dos décadas, presenta su nueva exposición Nigrum en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza. La muestra, inaugurada el pasado 8 de enero, podrá visitarse hasta el 15 de marzo en la Sala 94 del museo.
Nigrum supone un giro hacia lo más íntimo y experimental de su trayectoria. Maestro del retrato, el collage y la manipulación de imagen, Avellaned construye aquí un recorrido marcado por el misterio, la oscuridad y el homenaje a figuras que han influido profundamente en su imaginario: el rebelde judío Simón Bar Ghiora, el escritor Edgar Allan Poe, el dibujante H.G. Giger y el cineasta David Lynch.
Entre las piezas expuestas se encuentran los Cinco retratos sin expresión, una serie de imágenes en las que los personajes observan al espectador desde una inquietante neutralidad. También destaca una serie dedicada a Bar Ghiora, personaje histórico coetáneo de Cristo que murió luchando contra Roma, y otra inspirada en Berenice, uno de los cuentos más turbadores de Poe, donde Avellaned explora la obsesión y la descomposición a través de esculturas y fotografías sombrías.
En el apartado dedicado a Giger, creador visual de Alien, el artista utiliza papeles fotográficos caducados, trabajados con químicos y rotuladores, en una técnica que desafía el control del resultado final. En el espacio consagrado a Lynch, Avellaned establece un vínculo personal con el director de Terciopelo azul mediante una fotografía que remite a la oreja cortada hallada en el césped, en alusión a una experiencia médica propia.
La muestra incluye además un vídeo realizado por el propio Avellaned y editado por Javier Espada, así como dos retratos del artista firmados por Josep Maria Clarisó. El montaje expositivo ha sido coordinado por el propio autor junto al diseñador Fernando Lasheras, reforzando el carácter personal de todo el proyecto.
Pedro Avellaned, Premio Aragón Goya 2016, lleva más de 60 años experimentando con imágenes, materiales y símbolos. A sus 89 años, y desde la tranquilidad de su casa en Gelsa, continúa creando desde lo profundo, lo simbólico y lo oscuro. Nigrum, como señala el texto del catálogo firmado por Antón Castro, “es la puerta de entrada a su línea de sombra, una exploración poética y feroz del misterio de existir”.



