Transportes pone en servicio los nuevos accesos a los polígonos El Espartal I y II desde la N-232
A pesar de los numerosos inconvenientes, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible continúa con la ejecución de las obras de la autovía A-68 duplicando la actual carretera N-232 entre las localidades de El Burgo y Fuentes de Ebro.
Este jueves, 21 de noviembre a las 8:00 horas se pondrán en servicio los nuevos accesos a los polígonos industriales El Espartal I Centro Papelero y El Espartal II, en El Burgo de Ebro, desde la carretera N-232, y de forma ya definitiva, desde la glorieta elevada del enlace del km 217, donde se han construido dos ramales de conexión debidamente señalizados, uno para cada polígono.
De esta forma, se corta definitivamente el actual acceso a estos polígonos, al eliminarse la intersección a nivel, lo que supone un paso más en los trabajos y permitirá continuar las obras de la autovía en dicha zona.
Con esta actuación, el ministerio asegura que se mejoran las condiciones de seguridad vial, tanto de los usuarios de los accesos a los polígonos industriales como del tráfico que circula por la carretera N-232.
Retrasos y problemas con la obra
A pesar de que inicialmente estaba previsto que las obras de este tramo de casi 18 kilómetros finalizaran en el verano de 2023, los plazos han vuelto a extenderse, y la puesta en servicio no se espera hasta finales de 2025 en el mejor de los casos.
El avance de las obras se ha visto ralentizado por dos causas principales. Por un lado, la Unión Temporal de Empresas (UTE), formada por Copasa y Compsa, ha solicitado un segundo modificado del proyecto, argumentando un aumento significativo en los costes. No obstante, el Ministerio de Transportes aún no ha recibido una petición formal que permita estudiar esta demanda. Por otro lado, los problemas presupuestarios han condicionado el ritmo de los trabajos, retrasando hitos clave del desdoblamiento.
A pesar de estos inconvenientes, se ha logrado completar entre el 60% y el 70% del proyecto, con avances notables en varios puntos estratégicos. La variante de El Burgo de Ebro está prácticamente terminada, faltando únicamente su enlace inicial. En Fuentes de Ebro, la circunvalación ya cuenta con la capa de rodadura final, mientras que la nueva calzada que conecta ambos municipios también está lista. Sin embargo, todavía queda por desviar el tráfico para trabajar en la elevación de la antigua carretera N-232, un proceso esencial para culminar las obras.
Este tramo, que actualmente soporta un intenso tráfico de vehículos pesados debido a la actividad industrial de la zona, es además uno de los más peligrosos de la carretera de Castellón. Su elevada siniestralidad ha hecho que el desdoblamiento sea una prioridad desde hace años, aunque los retrasos han prolongado una situación que sigue afectando a la seguridad vial.
Para los usuarios habituales de esta vía, las molestias no son nuevas. Desvíos, reducción de velocidades y cortes temporales de carriles forman parte de la rutina de los que circulan por ella a diario. La demora también genera un "efecto dominó" en el avance de la autovía A-68 en su conjunto, ya que otros seis tramos, que abarcan 88,5 kilómetros entre Fuentes de Ebro y Las Ventas de Valdealgorfa, ni siquiera han comenzado.
El retraso en este tramo también repercute en la planificación del siguiente, entre Fuentes de Ebro y Quinto. Sin embargo, para los vecinos y transportistas de la Ribera Baja, el desdoblamiento total de la A-68 sigue siendo una necesidad acuciante.

