Diecisiete vecinos convierten el molino de Cinco Olivas en un circo del terror por Halloween
La celebración de Halloween en Cinco Olivas ocupó todo el sábado 31 de octubre, desde el concurso de calabazas de la mañana hasta la casa del terror de la noche. La propuesta que cerró la jornada, el ‘Circo Olivas’, fue obra de 17 voluntarios del pueblo, que prepararon un recorrido con paradas y sustos por el interior del molino.
“Fue un día intenso, pero genial”, resume Carmen Simón, concejal del Ayuntamiento de Cinco Olivas, que destaca la buena respuesta de los participantes a lo largo de toda la jornada. La programación salió del trabajo de varias manos. Las antenas informativas se encargaron de las actividades infantiles de la tarde, el Consistorio organizó el concurso de calabazas y los vecinos que quisieron implicarse montaron la casa del terror.
El ‘Circo Olivas’ no empezaba en el molino, sino en entorno del bar. Allí se instalaron juegos y un photocall, y allí se contaba a cada grupo la historia que daba sentido al recorrido. Una mujer había perdido a su hija y necesitaba ayuda para encontrarla. Todo apuntaba a que la niña estaba en el circo.
Con esa misión y una entrada en la mano, los participantes se dirigían al molino. En la puerta, decorada con lonas pintadas de payasos, un león y calabazas, los personajes del circo pedían el billete para dejarles pasar. Dentro, la guía era la propia hija desaparecida. La acompañaba una amiga muerta, que además vigilaba que nadie tropezara en un recorrido con escalones y poca luz.
Por la tarde, los más pequeños también tuvieron su protagonismo. Los niños y niñas del pueblo pintaron dibujos de Halloween y participaron en juegos organizados por las antenas informativas, además de recorrer el pueblo con el 'truco o trato'.
La primera cita del día había sido el concurso de calabazas del Ayuntamiento, en la biblioteca. Se presentaron seis participantes, todos ellos niños.





