La Asociación de Amigos del Monasterio de Rueda celebrará su 45º aniversario con un concierto al atardecer
El próximo sábado 7 de junio, a las 21:00 horas, el Real Monasterio de Rueda volverá a convertirse en escenario de encuentro, emoción y cultura. La Asociación de Amigos del Real Monasterio de Rueda de Ebro ha organizado un evento muy especial para conmemorar su 45º aniversario: un concierto al atardecer que promete ser mucho más que una velada musical.
Entrada libre y agradecimiento colectivo
El acceso será gratuito y, como gesto de gratitud, los asistentes recibirán un obsequio conmemorativo hasta agotar existencias. El acto busca reconocer públicamente el compromiso y la dedicación de los socios, amigos y colaboradores que, durante más de cuatro décadas, han sostenido el espíritu de esta asociación cultural tan arraigada en la Ribera Baja del Ebro.
Un homenaje con música e imágenes
La programación girará en torno a las actuaciones de las agrupaciones laudísticas de Sástago, Escatrón e Híjar, dirigidas por Ángel Marín. Su participación dará forma a un recorrido musical que, sumado a un espectáculo de imágenes realizado por Antonio Clavero, servirá de homenaje a todos aquellos que han contribuido al cuidado, la promoción y la defensa del Real Monasterio de Rueda.
La propuesta cuenta con el patrocinio de la Diputación de Zaragoza y combina música tradicional de cuerda pulsada con una puesta en escena visual diseñada para evocar recuerdos, rostros y momentos compartidos por varias generaciones. Se trata de un guiño explícito a la memoria colectiva y a la identidad comarcal.
Una velada con alma ribereña
Desde la organización destacan que este concierto tiene una dimensión emocional especial. "Es mucho más que un concierto", señalan, subrayando la intención de que el evento actúe como catalizador de vínculos, de reencuentros y de gratitud mutua. No faltarán sorpresas, cuyo contenido no ha sido desvelado, pero que prometen emocionar al público y conectar con el pulso íntimo del Monasterio.
El enclave monumental, uno de los referentes patrimoniales de Aragón, se llenará de sonidos y recuerdos en una de las primeras noches estivales. Una ocasión ideal para disfrutar de la música en un entorno privilegiado y, al mismo tiempo, rendir tributo al trabajo silencioso de una asociación que lleva 45 años demostrando que el patrimonio se cuida también desde la emoción y el compromiso colectivo.

